Qué bonito es recordar, recordar cuando eras una niña y nada te importaba más que salir a jugar con tus amigos, y jugar y jugar… esa inocencia infinita…
Recordar el primer día del colegio, ver como lloraban los compañeros sin entender el porqué, ahora ya lo entiendo
La universidad, el primer beso, las prácticas despues de la carrera, recordar cómo nos mirábamos, como me quitabas el hipo, en ese momento, me creaste adición, adicción a esos labios, a esas manos, adición (de la buena) a ti.
Recordar ese día en el que como se suele decir, nos casamos con el banco y como olvidar el primer día que nos fuimos a vivir a nuestro hogar, ahí te decidiste, te tiraste a la piscina… Recordar la Magdalena.

Es inevitable que ahora me acuerde de todo eso, de cada decisión que tomamos y cada cosa que hicimos, de cada paso que dimos y lo mejor de todo de cómo y cuanto disfruté ese día de magia infinita en el que nos casamos. Éramos tú y yo, yo y tú y tuvimos la suerte de poder estar acompañados de la gente que nos quiere.

wedding in progress
Eso es muy bonito, una etapa para recordar, una etapa para vivir con intensidad… y por eso, para los que vienen detrás, (ellos ya saben a quienes me refiero), solo puedo desearos lo mejor, que disfrutéis muchísimos del antes, infinito del durante y más todavía del después.
¡¡Os quiero mucho, muchisimas zorionak!!

Anuncios